Pero había hecho mal el cálculo; llegar a la isla era completamente posible en ese barquito destartalado pero solo si ambos remaban en la misma dirección y al mismo ritmo y él no sabía aún qué quería hacer.
Una corriente fuerte tomó el barco y ella sola no lo pudo salvar, el barquito se rompió y ambos quedaron flotando a la deriva en el mar... él se devolvió por donde había llegado y ella se quedó en las rocas hasta hacerse mar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
¿Algo qué decir? =)